Cargando...
Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.
BIME Bilbao
Actualidad
Contenidos
Cargando...
closefile_copyClonar
close
En otro plano de realidad, hay un palacio triangular. Tres torreones conectados por sus respectivas tres galerías, por las que no circulan personas. El paso solo está abierto a energías -benignas y malignas-, grandes flujos de información, amplios canales musicales y una emoción tan profunda e irrompible, como esas paredes de rocas invisibles y atávicas que la sostienen. Es la descripción más realista y acurada que se puede hacer de 1111 -pronunciado ‘mil-ciento-once’ en lenguaje humano-. Un núcleo duro del netcore y lo centennial, que no ha borrado las referencias a las corrientes del pasado. En nuestro plano de la existencia, sin embargo, 1111 también se manifiesta y se leerían como una banda a tres. Un power trio, que toma el nombre de una fecha significativa para ellos, pero no se relajen, la historia de cada uno de sus miembros tiene tanta mitología como todo la anterior.
El 3 de mayo de 2001, una mujer rompe aguas en el Teatro Real de Madrid, en plena representación de Guerra y Paz de Prokófiev. Era el momento álgido de la partitura. Esa misma noche nace Jose Ros Campallo (Madrid, 2001), conocido como Fedra en los nichos de internet. A los 3 años toca el piano, a los 11 la guitarra clásica, mientras se descarga el FL Studio pirata y se educa en el trash-metal, a escondidas. Inicia un proyecto de type-beats en Soundcloud, se interesa por instrumentos lejanos como el ney o el duduk. Termina becado en un grado de músicas contemporáneas, donde se reconcilia con la clásica más allá del conservadurismo, gracias a Stravinsky, Arvo Pärt o Debussy. Cumple el sueño de su infancia de dedicarse a la composición para cine, documental, publicidad y televisión. Parece un torreón solitario hasta que se conecta con…
Mateo Jiménez Grela (Madrid, 2001), el alter ego terrenal de Armas, crece con la guitarra como otra extremidad y una filia estética por las espadas. En una familia de melómanos, a los 11 años ya tiene instalada una tarjeta de sonido, unos monitores y el GarageBand, empieza a producir ambient, lo-fi y bedroom pop. A pesar de que sus primeras referencias adolescentes van de Deftones a Nueva Vulcano, a los 17, su padre le sube en un coche y le lleva a ver un concierto de Arca, lo que cambiará para siempre su manera de comprender la música. Sus tentativas musicales van mayormente por lo libre hasta que se encuentra con…
Rubén López Moreno (Madrid, 1996), ru0001 en los círculos meta. No tiene el pilar musical familiar, pero rebusca entre los discos de su casa hasta que descubre el rap americano. Vive en Torrejón, donde colisionan los 5 elementos del hip hop con la música bakala. A los 13 años se instala Virtual Dj, FL Studio y comienza a producir en amplio espectro, pasa del EDM a las catacumbas del trap. En 2018, se muda un año a Barcelona, frecuenta Club Marabú, asiste al set de Brat Star en Boiler Room y descubre a Kamixlo en una rave de Montjuïc. Entiende que los géneros pueden salirse del estándar y en 2020 se atreve a compartir -por primera vez- su música en internet. Y suerte que lo hizo, porque si no la continuación de esta historia no habría sucedido.
Los tres protagonistas se cruzan en La Agencia, un local gestionado por estudiantes de arquitectura, que ya no existe, pero que alguna vez forma parte del tejido cultural Madrid. Les une su rechazo a la academia y su sensibilidad infinita, se atreven a compartir su experiencia, hasta entonces íntima, en lo musical. Fedra, que empieza a la batería, termina fronteando la banda, ru0001 tira las bases y Armas no suelta la guitarra. En 2022 sacan su primer single, “Pena”. Le sigue una mixtape, la mil ciento once (2022), donde exploran los recovecos más ghetto de internet. En su primer disco Tres de palacio (2023), hay 12 temas con 9 colaboraciones: Faxu, Ciberchico, besodrenaje, Fuji?, Xenia, Osqui, BLNCO, Épona HD y SUOB. Se han hecho con la escena, toman una forma inmediata y visceral. Hay field recordings desde el hospital, Fedra exportando las pistas con su portátil en una camilla y demasiado seísmo en sus vidas, en general.
Nace y muere un disco sin publicarse, 20 canciones se convierten en descartes. En una visita a su parque de siempre, se encuentra un libro: Historias de Ángeles adaptadas por Cipriano Montserrat. Dentro hay un obituario. No lo leen, pero se quedan con el título. Deciden abrirse conscientemente al arte de construir canciones, buscan entender las estructuras del pop y meterlas en las cajas de resonancia del ruido. Hacer de lo inaccesible algo accesible, pero mantener la tensión. Se abre de golpe, una nueva fase, que suena realmente así: a todo, menos a encasillarse.
Ver más
Ver menos
Cargo
Artistas
Localización
Madrid, Madrid, España
Inicia sesión o regístrate
close